::.Síganos también  en--.>

Copyright 2010. All Rights Reserved. www.revistaelmetro.com

******************************************************************************************************************************************************************************************************************
******************************************************************************************************************************************************************************************************************
Deportes

  Este espacio
  está reservado
  para su publicidad.
  Llámenos al
  3186062855
  o escríbanos a
  juancardila@gmail.com
Haga click aquí >>>

     Este espacio está reservado
     para su publicidad.
     Llámenos al 3186062855
     o escríbanos a
     juancardila@gmail.com
El pasado 22 de enero, bajo una improvisada carpa, el entonces alcalde designado de Cartagena, Carlos Otero Gerdts, y el representante legal del Consorcio Vía Barú, Efraim Amín Bajaire, firmaron el acta de inicio de la construcción del puente Pasacaballos - Barú. Como testigos de excepción estaban presentes la directora -para esa época - del Departamento Administrativo de Valorización, Clara Calderón Muñoz, y directivos de Puerto Bahía, la empresa que, según habría de declarar minutos depués Otero a los medios de comunicación, aportaría los $21 mil millones que costaría la obra "a cambio de nada".

"Este es un regalo que se le hace a la ciudad a cambio de nada", le diría el mandatario a Estefany Gómez Solórzano, una joven reportera de El Universal que, para que no quedaran dudas, publicó -además - que se trataba de una obra "financiada principalmente por Pacific Rubiales a través de Puerto Bahía".

El contrato para la construcción del puente, el cual tendrá 558 metros de longitud, 13 metros de ancho, dos calzadas de 3,65 metros cada una, un sendero peatonal de 1,50 metros y 38 pilotes, fue suscrito 42 días antes: el 11 de diciembre de 2012. Ese día, el mismo diario publicó, con base en declaraciones del alcalde y de su directora de Valorización, que los costos de la obra "serán aportados por la Zona Franca Puerto Bahía".

Pero -definitivamente - no se trató de un regalo, como Otero dijo en todo momento. En carta a la Comisión Quinta del Senado de la República, a la cual tuvo acceso este portal, el alcalde Dionisio Vélez Trujillo aclaró que "según la información que obra en esta entidad, los aportes de la Sociedad Puerto Bahía S.A. (para la construcción del Puente a Barú) no obedecen a una donación, ni a una compensación tributaria o urbanística, sino que corresponden al pago de la obra... por el sistema de valorización, es decir, los valores aportados... tienen dos connotaciones: la primera, la financiación de la obra 'Puente de Conectividad entre Pasacaballos y la Isla Barú', y la segunda, el tributo en cabeza del único contribuyente". 

Dichos recursos no fueron registrados en el presupuesto distrital porque fueron cedidos directamente a los concesionarios, a través de la Fiduciaria BBVA, "hasta el momento de la reversión", puntualizó el mandatario.

El por qué de una falacia

Descubierto el engaño, la pregunta que surge es por qué se recurrió al mismo. La respuesta creen tenerla los veedores ciudadanos Milciades Garcés, Eduardo Ugarriza y Héctor Pérez, directores de los colectivos 'Frente contra la Corrupción', 'Veeduría Popular de Cartagena' y 'Red de Veedurías Ciudadanas de Cartagena', respectivamente, quienes acordaron solicitar a la Contraloría General de la República que incorpore este caso al control excepcional que actualmente se adelanta a varias cuentas de la Administración de Cartagena por solicitud de la senadora Daira Galvis y la representante Sandra Villadiego.   

Para los dirigentes cívicos, es claro que se habló de un regalo u obsequio para poder saltar por encima de la Ley de Contratación y entregar directamente la obra a los concesionarios de la vía a Barú, obviando la realización del proceso licitatorio como debió hacerse, por tratarse -en realidad - de recursos públicos.

En carta dirigida al alcalde de Cartagena, la secretaria general de la Comisión Quinta del Senado, Deley Hoyos Abad, preguntó: ¿cuáles fueron las razones jurídicas, técnicas y financieras que utilizó la Administración Distrital y/o Valorización para entregarle directamente al contratista de la Concesión Transversal Barú la construcción del puente sin que mediara una licitación pública?" y Vélez, aunque se trata de un hecho cuya responsabilidad no recae sobre él, evitó responder. O intentó hacerlo, diciendo que "se identificó en los estudios previos..." que se trataba de la "solución a las necesidades de las comunidades ubicadas en el área de influencia del proyecto, para así mejorar sus condiciones de vida y facilitar el acceso a los servicios públicos, sociales, servicios de salud; y propiciar el desarrollo turístico, portuario y hotelero, situaciones que hacen prevalecer el interés general".

Aunque la pregunta es por qué no se abrió una licitación, el alcalde responde que "la construcción (del puente) generará para las comunidades... mayor dinamismo de la economía del sector y solucionará todo lo relacionado con la movilidad..."

Metro.com pudo establecer que, justamente, la Comisión Quinta del Senado, con base en lo dispuesto en la Proposición No. 14 de agosto de 2013, realizará un debate de control político sobre el tema por iniciativa de la senadora bolivarense Daira Galvis Méndez. Posiblemente en ese escenario los congresistas tengan la oportunidad de saber por qué se insiste, por parte de algunas administraciones, en utilizar los convenios interadministrativos (como en varios casos de EDURBE y la Universidad de Cartagena), los convenios de asociación (como el que recientemente se suscribió con la Cámara de Comercio) o engañosos obsequios o donaciones (como el del Puente a Barú), para entregar a dedo jugosos contratos.  



 
        CARTAGENA
Alcalde Vélez dice que los aportes "no obedecen a una donación ni a una compensación"
Carlos  Otero  mintió  al  decir  que  el  Puente
a  Barú  "era  un  regalo  de  Puerto  Bahía"
Archivo Metro.com

De izquierda a derecha, Efraim Amín, representante legal del Consorcio Vía Barú; el entonces alcalde designa- do, Carlos Otero, y la direc- tora de Valorización de la época, Clara Calderón, du- rante la firma del acta de inicio de la construcción del puente de Barú. En el acto estuvieron presentes -además - directivos de Puerto Bahía, la empresa que, según dijo Otero a los medios de comunicación, aportaría los $21 mil millo- nes que costaría la obra "a cambio de nada".