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Julio 8 de 2016

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Ayer, durante un debate de control político en el salón de sesiones del Concejo de Cartagena, la comunidad se manifestó mayoritariamente en contra de la construcción indiscriminada de marinas en la ciudad, y concretamente en barrios como Manga, Bocagrande, Castillogrande y El Laguito.

En similar sentido se pronunciaron los concejales de la ciudad, quienes -salvo contadas excepciones - coincidieron en advertir que no deben expedirse licencias para construir marinas en barrios que no cuenten con suficientes vías, zonas de parqueo y áreas apropiadas.

La posición de voceros de la comunidad y la mayoría de las bancadas con presencia en la corporación edilicia es la misma -por lo visto - que ya se había anticipado a manifestar el alcalde de Cartagena, Manolo Duque Vásquez, durante una reunión con la comunidad de Manga. "No estoy en contra de las marinas", dijo en esa ocasión el mandatario de los cartageneros, "pero tenemos que saberlas ubicar" (<<< leer 'Se calienta debate sobre conveniencia de marinas en las zonas residenciales').

Durante la sesión en el Concejo, propuesta por las bancadas de Cambio Radical, de La U, del Partido Conservador y de Opción Ciudadana con el fin de analizar la  la legalidad y la conveniencia de la construcción de nuevas marinas en varios barrios de Cartagena, intervinieron en representación de la ciudadanía el edil conservador de la Localidad Histórica y del Caribe Norte, Federico de la Rosa; el ambientalista Rafael Vergara Navarro; el dirigente gremial William Murra Babún, el presidente de la Asociación de Vecinos de Manga - Asomanga Julio Romero Alandete; y la presidente de la Junta de Acción Comunal de Bocagrande, Gina Olmo de Trucco, entre otros.

Participaron -además - en representación del Estado, el titular de la Dirección General Marítima -Dimar, el capitán de Navío Iván Castro Mercado; la secretaria de Planeación del Distrito, Luz Elena Paternina; la directora del Establecimiento Público Ambiental -EPA, María Angélica García, entre otros.

En general, los voceros de la comunidad ratificaron la posición que sobre el tema ya han manifestado en diversos escenarios: a la construcción de algunas marinas, pero no en barrios que, como Manga, Bocagrande, Castillogrande y El Laguito, ya tienen suficientes problemas de movilidad, entre otros, causados justamente -en muchos casos - por la localización en ellos de varias marinas.

El ambientalista Rafael Vergara reprochó los constantes rellenos a la bahía de Manga, y cuestionó a la DIMAR sobre si ha medido la capacidad de soporte de la bahía para construir más marinas y la llegada de más embarcaciones, antes de expedir los permisos de construcción.

De acuerdo con el concepto del ingeniero William Murra, directivo de la Asociación de Ingenieros de Colombia (ACIEM, por su nombre anterior), no se pueden seguir construyendo, indiscriminadamente, marinas por todas partes, ya que hay barrios que "no cuentan con suficiente vías, parqueaderos y zonas libres para albergar el alto número de personas y vehículos que transitarían para visitarlas". En su intervención, el dirigente gremial pidió a las autoridades consultar a la sociedad civil antes de autorizar este tipo de iniciativas. Para Murra, existe un marcado interés del Fondo de Desarrollo Territorial -Findeter por "vendernos la idea de ciudades inteligentes para imponernos las marinas y beneficiarse económicamente del negocio".

Por su parte, según Rafael Vergara Navarro, "lo que la Agencia Nacional de Licencias Ambientales -ANLA - le está haciendo a Cartagena no tiene nombre".  Para el conocido ambientalista, los inversionistas deben considerar otras zonas de la ciudad para construir sus marinas ya que, en su concepto, la Bahía de Cartagena no admite una marina más, entre otras cosas porque pondría en un peligro mayor el último arrecife coralino que le queda al cuerpo de agua.

Y el presidente de Asomanga, Julio Romero, ratificó lo que ya planteó en anterior reunión con el alcalde de Cartagena: que en materia de ambiente, movilidad y espacio público, las nuevas marinas le ocasionarían un grave e irreparable daño a la comunidad de Manga.

En sus intervenciones, varios de los participantes, a su manera, acusaron al vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras, de estar presionando al alcalde Manolo Duque para que autorice nuevas marinas en Cartagena porque, supuestamente, tiene intereses personales en ellas.

Las respuestas de los funcionarios

El capitán de Navío Iván Castro, director de la DIMAR, informó que en la actualidad se encuentran en trámite 27 proyectos para la construcción de sendas marinas en Cartagena, de los cuales tres ya cuentan con el visto bueno, es decir ya se hayan en estado de factibilidad. De estos, señaló el oficial, dos estarían ubicados en Manga y el tercero se locaría en Castillogrande.

De acuerdo el director de la DIMAR, los tres proyectos que ya están preaprobados cuentan con los respectivos vistos buenos de los Ministerios de Cultura y Transporte, y el próximo paso, en cumplimiento de la Resolución 0489 de 2015, "por medio de la cual se regula la expedición de Licencias para Construcción de marinas", los inversionistas deberán ahora presentar los respectivos planos de la construcción proyectada y los estudios técnicos de vientos, mareas, corrientes y profundidades. De igual forma, deberán presentar la licencia ambiental o un plan de manejo ambiental, según el caso; y un estudio de movilidad, en los casos que se requiera.

Por su parte, la secretaria de Planeación, Luz Elena Paternina, aclaró que los conceptos que emite la dependencia a su cargo se circunscriben a la verificación de lo establecido por el Plan de Ordenamiento Territorial -POT. Es por eso -explicó - que no obstante la posición de la comunidad, de la mayoría de los concejales y del propio alcalde, la Secretaría de Planeación emitió concepto favorable, en la fase de prefactibilidad, a 23 de los proyectos presentados.

Entretanto, la directora del EPA, María Angélica García, recordando que la entidad a su cargo no tiene jurisdicción sobre la Bahía de Cartagena, solicitó a las autoridades marítimas solicitar su concepto técnico antes de tomar cualquier decisión, ya que es evidente que la contaminación que estos proyectos ocasionan no sólo afectan a los cuerpos de agua sino, en general, al medio ambiente circundante.

La posición de los concejales

De acuerdo con el concejal citante, Carlos Barrios Gómez, de la bancada de Cambio Radical, es grave que la Resolución 489 de 2015 no le exija a los inversionistas una póliza de responsabilidad civil y un plan de manejo ambiental y de movilidad. De igual forma, preocupa que los distintos proyectos no se hayan socializado debidamente ante las comunidades directamente afectadas. Y, asimismo, le inquieta que la DIMAR no cuente con la capacidad de reacción para atender el alto número de embarcaciones que, con las nuevas marinas, circularían por la Bahía.

Según Barrios, la DIMAR no tuvo en cuenta ninguna de las objeciones presentadas por la comunidad a los proyectos presentados, por lo que anunció que instaurará las acciones judiciales a que haya lugar en contra de los actos administrativos que se hayan conferido en pro de marinas en Manga, Bocagrande, Castillogrande y El Laguito.

Para el concejal César Pión González, del partido de La U, es inquietante, igualmente, que los conceptos que amparan los proyectos presnetados se basen en estudios del año 2007, cuando las condiciones de movilidad, el número de habitantes de Cartagena y la situación del medio ambiente eran muy distintas. presentó otra serie de argumentos que buscaban demostrar la inconveniencia de marinas en las zonas en las que se pretenden autorizar. Según Pión, los conceptos a favor de estas licencias, que en algunos casos vulneran los intereses colectivos de la comunidad, deben ser investigados por la Procuraduría.

En similar sentido se pronunció el concejal David Caballero Rodríguez, del Partido Conservador, quien fue claro en afirmar que no se opone al desarrollo de Cartagena ni al progreso de sus habitantes, por el contrario, pero que, justamente, su responsabilidad es lograr que ese desarrollo y ese progreso sean sostenibles y sustentables.  

En general, los cabildantes coincidieron en estar de acuerdo con la construcción de marinas, por ejemplo, en el Zona Norte, donde beneficiarían a las comunidades de los centros poblados de ese área, pero no en Manga, ni Bocagrande, ni Castillogrande ni El Laguito, que ya están saturados y en la práctica no tienen posibilidad alguna de aumentar el número de vías.

Contrario a lo expresado por sus colegas, los concejales Zaith Adechine Carrillo Jorge Useche Correa, del Partido Conservador, manifestaron su respaldo a las marinas, aunque advirtieron que ello siempre y cuando no afecten la movilidad ni el medio ambiente.

Según los dos concejales, la construcción de nuevas marinas crearían más empleos e incrementarían el Turismo en la ciudad, lo cual beneficiaría económicamente a la comunidad, como ocurre en Estados Unidos, existen unas 12 mil marinas turísticas, y en algunos puertos europeos, donde cada embarcación genera en promedio un empleo directo y entre cinco y 10 empleos indirectos.





     CARTAGENA

Se encuentran en trámite 27 proyectos, tres de los cuales están en estado de factibilidad
La comunidad y el Concejo ratifican rechazo
a construcción de marinas en Manga y Bocala



Salvo contadas excepciones, lo que se considera es que no deben expedirse licencias pa
ra construir marinas en barrios que no cuenten con suficientes vías, parqueaderos y áreas
apropiadas. La posición de la comunidad y la mayoría de los concejales es la misma que
ya anticipó el alcalde de Cartagena durante una reunión en Manga. "No estoy en contra de
las marinas", dijo en esa ocasión Manolo Duque, "pero tenemos que saberlas ubicar".