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Atendiendo una invitación de la Asociación de Vecinos de Manga -Asomanga, el alcalde de Cartagena, Manolo Duque Vásquez,  participó en una reunión con cerca de 200 ciudadanos preocupados porque en el barrio se pudieran instalar varias nuevas marinas, al término de la cual advirtió que mientras el alcalde de Cartagena sea él no firma ningún decreto autorizando ese tipo de proyectos.

Durante el encuentro la comunidad ventiló otros temas, como la inseguridad, el deterioro del medio ambiente y los frecuentes trancones viales, pero la inquietud más frecuente fue el caso de los puertos para yates, veleros y otras embarcaciones de lujo. Para los dirigentes de Manga, el barrio está saturado en materia de marinas y no aguanta una más. "No estoy en contra de las marinas", dijo Duque Vásquez, "pero tenemos que saberlas ubicar, por ejemplo, en Barú, en Tierrabomba o en la ciénaga de Bazurto". Durante su gobierno, advirtió el mandatario, "lucharé para que los espacios públicos, como los paseos peatonales, sean utilizados por la gente".

Pero el director de la Dirección General Marítima -Dimar, vicealmirante Pablo Emilio Romero Rojas, no está de acuerdo con el alcalde, y así se lo hizo saber de manera pública y, para algunos, desafiante.

Anticipándose al concepto que deberá oficializar en el marco de la petición de concesiones para 15 marinas que se buscan instalar en unos barrios de Cartagena, entre ellos Manga, Bocagrande y Castillogrande, el oficial se mostró partidario de las mismas manifestando que "es vergonzoso que, teniendo costas en dos océanos, seamos en el Caribe uno de los países más rezagados en el tema de las marinas".

Pero el director de la Dimar fue más allá al señalar que, en un tema como el de las marinas, "no podemos estar obrando basados en consideraciones personales" y "de manera irresponsable".

En similar sentido se han pronunciado varios empresarios, dirigentes gremiales y funcionarios del Gobierno Nacional, entre estos el viceministro de Infraestructura, Iván Martínez Ibarra, quien, al enterarse del rechazo de los magueros a la instalación de nuevas marinas en su barrio propuso algún tipo de acuerdo. "Las marinas tienen que negociarse", fue lo que dijo el funcionario en defensa de la iniciativa de unos inversionistas.

Las declaraciones del director de la Dimar y del viceministro de Infraestructura han radicalizado la posición de la comunidad de Manga y también -según se supo - de vecinos de Bocagrande y Castillogrande.

Convencidos de que el mejor lugar para instalar marinas son los lugares no residenciales y poco poblados ya que, lamentablemente, este tipo de puertos "suelen traer prostitución, ventas de drogas y congestión vehicular", como coinciden en manifestar diversos ciudadanos, varios colectivos comunitarios ya han interpuesto formalmente su oposición ante la Dimar.

Ante una polémica suscitada porque -según se dijo - el lujoso yate Attessa IV que arribó recientemente al país no contó en la bahía de Cartagena con las comodidades debidas, desde sectores nuevamente se insistió -otra vez - en que el alcalde y la comunidad deben cambiar su posición.

Y Manolo Duque -otra vez también - les respondió al director de la Dimar, al viceministro de Infraestructura y a los sectores que persisten en que Manga, Bocagrande y otros barrios sí pueden tener otras marinas.

"Yo no estoy en contra de las marinas", declaró el alcalde a varios medios de comunicación; "pero las marinas no pueden instalarse donde sea, al antojo de los ricos; yo creo que tenemos que hacer un gran Plan Maestro, con especialistas, para determinar dónde conviene realmente instalar nuevas marinas, sin que se perjudique a la comunidad. Como alcalde yo tengo que atender las inquietudes de quienes se sienten inconformes y se sienten atropellados porque a un rico se le ocurrió instalar una marina en un sector residencial". 

En respaldo de la comunidad de Manga y de otros barrios salió también el Concejo distrital. Para los cabildantes, si se van a construir otras marinas lo recomendable es hacerlo en sectores donde la movilidad no se vea afectada y donde, por el contrario, se generen polos de desarrollo, como por ejemplo en Bazurto, la Ciénaga de la Virgen o Barú. Afectar los paseos peatonales construídos en Manga, Bocagrande y Castillogrande sería no sólo para el Concejo altamente inconveniente sino -además - ilegal, ya que a los privados les está prohibido construir sobre bienes de uso público. "Cartagena no se opone al desarrollo, pero defiende su soberanía", manifestó César Pión, al rechazar las declaraciones del director de la Dimar. Para el concejal de La U, el usufructo de las marinas "sólo satisface intereses particulares y no los colectivos".

La posición de la comunidad

Desde el mismo instante en que se conoció que en Manga, donde ya existen cuatro marinas, la Dimar estaba a punto de entregar en concesión una amplia porción del cuerpo de agua y del área de bajamar, varios dirigentes cívicos, entre ellos los dignatarios de Asomanga,  manifestaron su inquietud por la afectación que podría causarles.

Durante una sesión en el Concejo de Cartagena, la vicepresidenta de la Asociación de Vecinos de Bocagrande, Castillogrande y El Laguito -Asobocala, Marta Covo; el presidente de la Junta de Acción Comunal -JAC - de El Laguito, Alberto Arzayuz; y la presidenta de la JAC de Bocagrande, Gina Olmo, se mostraron preocupados por el anuncio de la construcción de nuevas marinas en sus barrios.

Para el presidente del colectivo, Julio Romero, "no se están oponiendo ni a las marinas ni al desarrollo de la ciudad", y simplemente lo que piden es que no construyan en zonas residenciales donde, entre otras cosas, contribuirían a acrecentar el problema de movilidad que, de por sí, ya es insoportable.

Al enterarse de lo que ha sido considerado como una presión del director de la Dimar y el ministro de Infraestructura, el líder cívico señaló que estos funcionarios "estarían trabajando para inversionistas privados (...) claro esos inversionistas vienen protegidos desde la Presidencia de la República"; todo "deja claro que a alguien le están haciendo el mandado" (<<< leer 'Denuncian que Dimar estaría haciendo “un mandado” a inversionistas de Marinas').




     CARTAGENA





A pesar de que Manolo Duque fue tajante al advertir que mientras sea alcalde de Cartage-
na no firmará ningún decreto para instalar marinas en lugares donde ocasionen perjuicio a
la comunidad, el director de la Dimar, vicealmirante Pablo Emilio Romero, y diversos sec-
tores empresariales, insisten en que este tipo de iniciativas sí deben desarrollarse.






El Concejo respalda decisión de no permitirlas en Manga, Bocagrande ni Castillogrande
Se calienta debate sobre conveniencia
de marinas en las zonas residenciales





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Febrero 29 de 2016