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Abril 5 de 2016
El campanazo de alerta, al menos en un escenario público, lo dio el concejal Ronald Fortich Rodelo en enero de este año.

Al sustentar una citación a varios funcionarios para analizar los avances de la postclausura del relleno sanitario de Henequén, Fortich manifestó que no ve por ninguna parte la inversión que para tal hecho realizó el goberno anterior.

Según el concejal del movimiento significativo de ciudadanos 'Cartagena Confirmas', durante una visita al lugar lo que vio fue que habían regado una capa de tierra negra por encima y construído una poza de lixiviados. "Creemos que no existió ni ha existido un proceso de cierre del relleno", manifestó.

Pero el exconcejal y actual veedor y dirigente político César Anaya Cuesta lo dice de manera más directa. "Los más de $5.500 millones pagados por el gobierno anterior dizque para la postclausura del relleno (de Henequén) se los robaron", denunció. "Puede ponerlo así como lo digo", le pidió a este reportero; "esa plata se la robaron; yo lo puedo decir ante cualquier autoridad u órgano de control; de hecho, ya he puesto las respectivas denuncias. No hay dudas de que hay un detrimento patrimonial, un daño ambiental, un daño social y un robo descarado".

Para Anaya, quien ha aspirado en varias oportunidades a ser alcalde de Cartagena, "lo más grave es que por unos trabajos mal hechos convirtieron el antiguo relleno en una verdadera bomba de tiempo; y no quiero ser alarmista, pero el hecho es que, por la acumulación de gases, podría haber una desestabiliación de la masa y una gran explosión". 

Ni plata ni obras

"Para nadie es un secreto que el relleno sanitario se clausuró parcialmente, como era una obligación contractual de Lime, y así está consignado en la entrega final de dicho consorcio", señaló César Anaya. "Fue sellado de taludes y sellado en coronas, y solamente quedó pendiente una parte del talud norte".

Según el dirigente, "el sistema de presión de gases quedó funcionando como estipula el diseño y el rediseño de hidromecánica, avalado por Empresas Varias de Medellín. El tema de evacuación de lixiviados, que es otro componente fundamental de un relleno sanitario, también estaba funcionando, aunque no como debía ser, ya que había que hacerle un mantenimiento y unos trabajos para la recirculación de los líquidos, que lo venía haciendo la corporación de Reciclaje de Cartagena".

"Pero, ¿qué pasó entonces?", se preguntó a sí mismo Anaya; "pues que la Administración pasada se pasó por la faja todas las advertencias que hicimos durante las audiencias de aclaración de pliegos y de adjudicación, ya que no se justificaba invertir $5.528 millones en unas obras que ya estaban hechas. ¿Y qué pasó?, pues que las obras que estaban bien, por ejemplo en el caso del sellado de coronas y de taludes, lo que hicieron fue echar un material que no cumple con las especificaciones técnicas del Reglamento Técnico del Sector de Agua Potable y Saneamiento Básico, conocido como RAS". 

Para el denunciante, "cuando se sella un talud o una corona tiene que quedar bien compactado, para que no haya filtraciones ni erosiones y se vaya ese material a los canales perimetrales; y eso fue justamente lo que ocurrió: apenas llovió la tierra se erosionó y ya el canal perimetral que coge para Nelson Mandela está taponado, y va a ser un problema grave ahora que comiencen otra vez las lluvias".

Documentos en mano, Anaya recalcó que "la inversión que hicieron en el sellamiento es plata perdida porque no hicieron las obras como debió ser; ya estaban hechas y las que hicieron las hicieron mal, lo que terminó siendo peor. Sobre la evacuación de gases hay que decir que es lo peor y más grave que hicieron: el sistema está compuesto de unas chimeneas que se instalan desde el primer nivel del relleno, con unos filtros en grava, para que los gases se evaporen por ahí, y lo que hicieron fue tapar las chimeneas existentes e inventarse unas chimeneas a dos o tres metros, superpuestas; un mero parampampán. Hoy el sistema de evacuación de gases está tapado, lo que podría traer como consecuencia, como ya dije, una acumulación de gases y una desestabiliación de la masa por una explosión.

"Y sobre los lixiavidos, que son los líquidos que produce la descomposición de la basura, y que se van conduciendo a unos pondajes por unas tuberías interconectadas, por niveles, lo que pasó fue que cogieron el pondaje que recibe los lixiviados y lo cerraron de manera absurda. Hoy los lixiviados están corriendo para el humedal que está en Mandela y para Campoalegre y los barrios circunvecinos", agregó.

Obras sin licencias

Este portal conoció que, como consecuencia de las advertencias del concejal Ronald Fortich, del dirigente César Anaya y de los voceros de los barrios afectados, la Contraloría distrital incluyó entre las auditorías a realizar el análisis del contrato suscrito por el gobierno de Dionisio Vélez con el Consorcio Henequén 2014, por un costo de $5.529 millones.

Además, supo que funcionarios de la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique -Cardique, han realizado varias visitas de inspección al antiguo relleno sanitario de Henequén, evidenciándose, entre otros hechos, que las obras adelantadas no contaron con las debidas autorizaciones de la autoridad ambiental.

De acuerdo con fuentes de Cardique, en una de las últimas visitas se constató que se están presentando graves afectaciones ambientales por el manejo inadecuado de los lixiviados y los gases.

Los técnicos de la autoridad ambiental se encontraron con que, en efecto, tal como lo denunció Anaya, la laguna de pondaje que existía, la cual es esencial para el tratamiento de los lixiviados, fue extrañamente rellenada, lo que ha traído como consecuencia que los líquidos corran, libres, hacia los humedales cercanos.

"Esto no puede quedar así": Batista

Para el director de la Corporación Bolívar Visible, Tomás Batista Lamadrid, este caso, como muchos otros similares que se han venido descubriendo, no puede quedarse en la mera denuncia ciudadana, o en algunos pocos medios de comunicación.

"Los órganos de control deben actuar con prontitud, y en este caso del relleno de Henequén la Alcaldía y Cardique deben proceder en el término de la distancia a evitar una tragedia", manifestó el dirigente cívico.

Batista anunció que el colectivo que dirige coadyuvará las acciones interpuestas por Anaya, "y ojalá lo hagan también la Personería y la Defensoría del Pueblo, que como representantes del Ministerio Público tienen el deber de intervenir con decisión en defensa de la comunidad".
Metro




     CARTAGENA

Cardique y varías ías ponen el ojo en su postclausura
El basurero de Henequén, una bomba
de tiempo y un ejemplo de corrupción
Algunos concejales, entre ellos Ronald Fortich, han dicho, con algo de eufemismo, que los recursos que se invirtieron en su clausura y postclausura no se ven. César Anaya, un veedor y dirigente político, lo denuncia de manera más directa: "Los más de $5.500 millones pagados por el anterior gobierno se los robaron", aseguró.


De acuerdo con fuentes
de la autoridad ambiental,
en Henequén se han lle-
vado a cabo varias obras
que no cuentan con la de-
bida autorización. Además,
según se pudo determinar
durante una visita de ins-
pección realizada por unos
expertos, los trabajos rea-
lizados han generado afec
taciones por el manejo ina
decuado de lixiviados y ga
ses. Para algunos exper-
tos, lo más grave es que
las chimeneas, necesarias
para evitar una eventual
tragedia por la acumula-
ción de gases, fueron ex-
trañamente clausuradas.