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Junio 24 de 2016
Luego de la histórica firma del 'Acuerdo para el Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo, y la Dejación de las Armas' suscrito entre el presidente de la República de Colombia, Juan Manuel Santos, y el máximo líder de las FARC, 'Timoleón Jiménez', ayer en La Habana, tanto el gobernador de Bolívar, Dumek Turbay Paz, como el alcalde de Cartagena, Manolo Duque Vásquez, se mostraron visiblemente complacidos.

Para el mandatario de los bolivarenses, el cese al fuego "marca el inicio de una nueva etapa histórica para el país, y sobre todo para el territorio bolivarense". "Bolívar está listo para continuar el proceso de construcción de paz en su territorio", señaló Turbay Paz; "los ejes de nuestro Plan de Desarrollo están subordinados al valor superior de la paz".

"El fin del conflicto es una nueva etapa para atender integralmente a las víctimas", expresó el gobernante de un Departamento que, como Bolívar, es uno de los territorios del país que más ha sufrido los embates de la guerra. "Nos llegó la hora de vivir sin guerra, nos llegó la hora de ser un país en paz, ¡un país con esperanza!", manifestó el gobernador. "La paz es pensar distinto, es entender que todos cabemos con derechos en la tierra que pisamos; el fin del conflicto, gracias a Dios, es el punto de partida para construir la paz de hechos y no de palabras; el gobierno de Bolívar está en el lugar que le corresponde: el de la paz definitiva", enfatizó.

Como se recordará, desde su posesión el pasado 2 de enero, Turbay dio muestras de que la reparación integral de las víctimas se convertiría en uno de sus principales objetivos. "Mi gobierno será el gobierno de la paz", diría en su discurso de posesión tras recordar que su natal El Carmen de Bolívar vivió "la violencia en carne propia (...) y esta tierra está llena de testimonios y vidas marcadas por la guerra". Ese día, en medio del aplauso de los asistentes, en la plaza principal del municipio montemariano, el mandatario aseguró que le apostaba con total decisión a trabajar por el posconflicto, "por lo que dispondremos de una oficina especial, bajo la dirección de un alto consejero, trabajando en esa materia".

"Cartagena le da la bienvenida a la Paz": Manolo Duque

Tras la declaratoria de cese al fuego y de hostilidades, ayer en la Habana, en presencia del Secretario de la ONU, los presidentes de Chile, México, Venezuela, República Dominicana y El Salvador y otros voceros de la comunidad internacional, el alcalde de Cartagena, Manolo Duque Vásquez, también mostró su complacencia.

"Hoy es un día muy jubiloso para Colombia y el mundo. Como mandatario Distrital, recibo con mucha alegría y confianza la firma de la Paz en la Habana. Estoy seguro que este es el principio del proceso: Construcción de la Paz. Hoy le decimos #SialaPaz", publicó el mandatario de los cartageneros en su cuenta en Instagram.

Asimismo, Duque Vásquez replicó un tuit de la cuenta oficial de la Alcaldía -@AlcaldiaCTG que señala que "Cartagena es territorio de Paz, construimos paz trabajando por #PrimeroLaGente".

"No hay espacio para el escepticismo": Jorge Cárcamo

El Alto Consejero para la Paz nombrado por el gobernador Dumek Turbay luego de comprometerse a trabajar con total decisión por el posconflicto, como se recordará, fue el expersonero Jorge Cárcamo Álvarez.

A Cárcamo lo abordó Revista Metro para conocer qué impacto tendrá la firma del 'Acuerdo para el Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo, y la Dejación de las Armas' en el Departamento de Bolívar y, en general, qué podemos esperar los colombianos con la firma del cese bilateral del fuego entre las FARC y el Gobierno.

"Es una oportunidad para que los recursos que se invierten en la guerra lleguen convertidos en obras de infraestructura social al campo colombiano", fue su respuesta inmediata. "Es la oportunidad de cerrar las brechas ignominiosas entre el campo y la ciudad. Una oportunidad para que el Estado llegue a esas regiones, otrora campo de batallas, con seguridad, justicia social y más democracia".

"El otro rostro de La Paz es, sin duda, el desarrollo con justicia social; ese es el rostro humano de la Paz", manifestó el Alto Consejero; "y precisamente eso es lo que esperan los colombianos, principalmente los más pobres, los más olvidados, que son los que han sufrido, mayormente, los estragos de la guerra. Es -entonces - apenas justo que sean los primeros en recoger los frutos de la Paz. Esta es una oportunidad única de remover las causas estructurales u objetivas que potenciaron el conflicto: una democracia estrecha y escasas políticas sociales. El Estado no puede seguir siendo manipulado por las élites políticas y económicas. El fin de la guerra debe permitir que todos los colombianos quepamos en el territorio que pisamos. Es, finalmente, una oportunidad de construir una sociedad más tolerante, una sociedad más justa, una sociedad proclive al diálogo, rica en cultura democrática y capaz de resolver sus disensos pacíficamente".

"¿Bolívar está preparado para el día después de la guerra?", le preguntó este reportero a Cárcamo. "Respondo con un rotundo sí", señaló; "contamos con la principal herramienta para responder a los desafíos del posconflicto que es el Plan de Desarrollo. Él tiene, precisamente, como objetivo estratégico La Paz y el posconflicto. Y los seis ejes que lo estructuran están subordinados al valor superior de la Paz. La Paz es eje trasversal de nuestro plan de desarrollo. El trabajo por la Paz, en este gobierno, son hechos y no palabras. De allí que se haya resuelto intervenir de manera integral las dos subregiones más golpeadas por la guerra; solo ellas encierran el 50% de las víctimas de Bolívar: los Montes de María y el Sur de Bolívar. Para los Montes de María se ha firmado un Contrato Plan o Paz que garantiza inversiones, en sus poblaciones, de más de un billón de pesos. Y para el Sur hemos comenzado a estructurar el Plan Indicativo, con el propósito, de ser posible, de convertirlo en un segundo Contrato Paz para esta región que tanto lo necesita".




El alcalde Manolo Duque y el gobernador Dumek Turbay se mostraron complacidos
En Cartagena y Bolívar también hay alegría
por la firma del Acuerdo para el Cese al Fuego





     BOLÍVAR

Para el mandatario de los bolivarenses, el fin del conflicto se constituye en "una nueva es-
peranza para un territorio al que por fin le llegó la hora de vivir sin guerra". "Bolívar está lis
to para continuar el proceso de construcción de paz en sus territorios", manifestó.







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¿Habría marcha atrás?

Tal como lo vienen informando los diferentes medios de comunicación, en la comunidad internacional hay júbilo por el anuncio de un cese al fuego bilateral entre la guerrilla de las FARC y el gobierno colombiano. A nivel nacional, la mayoría de los alcaldes y gobernadores se han mostrado a favor de los acuerdos alcanzados en La Habana. El alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, tras la declaratoria del cese de hostilidades, invitó a sus conciudadanos a apoyar los mecanismos de refrendación de los acuerdos. En las redes sociales, como también se ha dicho, se repiten frases que expresan satisfacción por los acuerdos alcanzados en los diálogos de La Habana, aunque en Twitter, Facebook e Instagram, principalmente, también se expresan voces discordantes.  

En Cartagena, como era de esperarse, uno de los dirigentes que se declaró en contra de lo acordado en La Habana fue el senador bolivarense Fernando Araújo Rumié. Mediante un comunicado de prensa, el congresista manifestó que mantiene "una actitud de reflexión escéptica frente a la voluntad de paz de las FARC ratificada por las constantes amenazas de este Gobierno y sus aliados de la continuidad de la guerra si los colombianos no aceptamos la impunidad ofertada por Santos".

Para el miembro del uribista partido Centro Democrático, "lo que resulte de la negociación de La Habana va a afectar a las nuevas generaciones de colombianos. Los mensajes que los colombianos recibimos son confusos. Se premia el crimen organizado, se otorga demasiada impunidad".

"Algunos han apoyado este proceso por odios personales contra figuras del Centro Democrático. No somos perfectos pero no somos criminales. El odio no es buen consejero en estos casos", señaló Araújo; "las FARC no merecen legitimidad. Su lucha ha sido ilegítima".

Como se sabe, el partido Centro Democrático promueve el voto negativo a la refrendación de los acuerdos que se suscriban.